Banner Top

Farmacia Homeopática Font  ·  Centro de Medicinas Naturales  ·  Adrogué · Buenos Aires · Argentina
Inicio Fangoterapia Un Poco de Historia
La Arcilla Patagónica: Un Poco de Historia

Uso y Propiedades de la Arcilla Patagónica

De Farmacia Homeopática Font

Un poco de historia

La tierra, el barro, la arcilla, ha constituido desde la más remota antigüedad uno de los remedios naturales más accesible, útiles y apreciados por hombres y animales, que han recurrido a ella en cualquiera de sus formas, para tratar muchas enfermedades.

Los egipcios la utilizaban para la momificación de sus muertos. En la tradición de distintos pueblos y civilizaciones, consta el uso de diferentes clases de arcillas, barros y tierras, aplicadas por el hombre en la medicina popular, ya sea exteriormente (emplastos, baños, etc.) como ingeridas en dosis adecuadas.

La historia ofrece múltiples datos sobre la aplicación y el éxito obtenido por este importantísimo elemento. En la Historia Natural del romano Plinio el Viejo (23-79 a.C.), obra que fue considerada durante 1.500 años como base imprescindible del saber médico, se habla de una tierra blanca, recogida en las colinas de Nápoles y de gran acción curativa.

La arcilla de Nubia era utilizada en fracturas y era parte de la farmacopea egipcia. Los griegos utilizaban vendas endurecidas con arcilla para sostener fracturas. Avicena, médico reconocido, cuya cuna fue el mundo árabe, y el griego Dioscórides, la reconocieron y utilizaron ampliamente.

En Francia, los principales profesionales actuales son Ribolet y Vivini, y entre los naturópatas no médicos están Montovani y Dextreit.

Galeno e Hipócrates le reservaron un lugar importantísimo. El primero describe su viaje a Lemnos para observar y estudiar las aplicaciones exitosas en los casos de disentería y otras enfermedades digestivas y también en infecciones.

Extensamente utilizada en veterinaria, se observa a través de la historia como el uso varía desde la aplicación de emplastos, hasta colocar al animal en un recinto con el piso de tierra removida y humedecida continuamente. Pisar este barro y revolcarse en él producía el efecto deseado.

La Geoterapia, a pesar de sus comprobadas acciones en gran cantidad de enfermedades, fue relegada como muchas otras terapéuticas accesibles y naturales.

El efecto antiséptico-antibiótico de las arcillas, es el más sorprendente y apreciado. El Dr. Castro, conocido naturista español, describe como, no hace tantos años, tras la muerte de alguna persona por enfermedad infecto-contagiosa, era enterrada con todas sus pertenencias. Estas eran utilizadas tiempo después sin ningún problema, al haber quedado perfectamente desinfectadas por la acción microbicida de la tierra.

Los primeros trabajos contemporáneos, corresponden a Sebastián Kneipp, al que se suceden personalidades como Kuhne, Just, Felke, todos a finales del siglo pasado. Sus importantes aportes son fuente de estudio en las últimas décadas, teniendo la geoterapia un gran impulso sobre todo en los últimos años, habriéndose paso claramente en la cultura “medicalizada” actual.